miércoles, 3 de diciembre de 2014

Carnitas de Tierra Caliente


Que nombre tan sugerente, carnitas, me imagino un trozo de carne pequeñito al que se ha cocinado con mucho esmero. Aunque la verdad es que se puede hacer todo un cerdo en carnitas, de la cabeza hasta el rabo. Yo siempre he tenido dos cortes que me han vuelto loco, si la como en plato, con sus frijoles y su buena salsa, prefiero la costilla, carne pegada al hueso que se desprende con solo mirarla.

Si voy a comer tacos de carnitas prefiero la panceta, toda perfectamente caramelizada, con la carne cocinada durante horas a fuego lento, con ese gusto fresco de la naranja y el dulzor del ingrediente secreto, contrasta muy bien con el ajo que se intuye y con el laurel. 

Recetas hay miles y depende de la zona, a mi son las que me enseño mi padre a hacer y la verdad es que están de morirte, con tortilla de maíz o con tortilla de harina de trigo, bien calientes, y con una buena salsa, a ser posible de tomate verde. Y siempre, siempre su buena ración de cilantro, y un poco de cebolla.  Es increíble como una comida caliente y si quieres picante pueda ser fresca y perfumada con la ayuda del cilantro.

Y ya, porque me he acordado, cuando la matanza del cerdo para las carnitas, se guarda la sangre para cocinarla después, lo recuerdo porque es la receta que tengo pendiente de que mi familia me la pase y hacerla. De momento me quedo con los tacos de carnitas de tierra caliente.

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